Cómo progresar eficazmente en Shibari y evitar los obstáculos del estancamiento.
Saber lo que quieres
La motivación por sí sola no basta para progresar de verdad en Shibari. Es necesaria para darte un impulso y empezar, pero sin una meta, sin objetivos, la motivación no será suficiente para sostener tus esfuerzos. Va y viene; es un estado emocional fluctuante.
Si quieres hacer Shibari por ocio, está bien; simplemente tomar una clase o atarse de vez en cuando puede ser suficiente.
Sin embargo, para atar correctamente y progresar en el Shibari, es necesario tener un objetivo y ser capaz de estimar los pasos para lograrlo. Es fundamental preguntarse por qué se quiere atar y qué se puede decir en las cuerdas
Queriendo mejorar en Shibari
Aprender Kinbaku requiere esfuerzo, mucho esfuerzo.
Implica tiempo, dinero, adquirir conocimientos específicos, autorreflexión y momentos intensos para vivir con tu pareja.
Gracias a este deseo de progresar en el Shibari, la autodisciplina y la práctica regular adquirirán un nuevo significado; aprender y repetir ya no serán vistos como un deber tedioso.
En esta etapa, es fundamental cultivar la cultura del Kinbaku. Esto ayudará a mantener una mente curiosa.
Elige al profesor adecuado y confía en él
Una persona que personifique tus aspiraciones. Asegúrate de que tenga habilidades técnicas y de enseñanza. Saber hacer un nudo no basta para saber enseñar.
Elige un profesor cuyos valores y enfoque te conecten. Confía en su guía y métodos de enseñanza para progresar en Shibari y salir de tu zona de confort.
Prioriza la calidad de la enseñanza sobre la cantidad. Asistir a un curso de vez en cuando, trabajar con regularidad e interactuar con el profesor es más productivo y rentable que multiplicar las fuentes de aprendizaje sin práctica ni seguimiento.
Respira, sé consciente
Tomarse el tiempo es esencial. Respirar es vital.
Por un lado, la persona a la que estás atando rara vez quiere sentirse "apresurada", por otro lado, actuar con total concentración, sin buscar impresionar, te permitirá ser justo en tus acciones.
Precipitarse nunca lleva a nada bueno. Da un paso atrás, observa, analiza y luego actúa. Serás mucho más efectivo. Un respiro puede parecer insignificante, pero puede marcar la diferencia.
Observar
Presta atención a lo que te enseña tu profesor. Toma apuntes y acércate para observar en lugar de quedarte al fondo del aula.
Observe también sus movimientos, cómo se mueve la persona atada y su respiración.
Aprende a leer a tu pareja.
Divertirse
Y como todo aprendizaje y práctica requiere disfrute, ¡disfrútalo!
Siéntete feliz con lo que haces, incluso si no es perfecto.
El kinbaku no se trata de programar un satélite, ni de hacer los nudos más perfectos, sino de disfrutar sujetando a tu pareja por encima de todo. Recuerda qué te motivó a aprender.





