Todo cambia al entrar en contacto con el cuerpo.
Inicialmente modelo, luego rápidamente mujer bondage, juego con cuerdas desde hace unos quince años y soy dominatriz profesional desde hace diez años.
Mi práctica de shibari siempre ha sido sexual y BDSM antes de ser performativa o fotogénica.
Relaciones públicas
Me encanta el exhibicionismo y valoro especialmente el aporte de la presencia del público a una sesión. Por eso me gusta involucrarlos, de una forma u otra, en la experiencia.

Técnica y adaptación
Al ser bastante pequeña y menuda, tuve que desarrollar técnicas específicas para atar y suspender fácilmente a personas que eran más altas y pesadas que yo.
Por eso, mis escenas suelen empezar desde un taburete, que, a medida que avanza la sesión, se vuelve cada vez menos cómodo…
Estilo e intenciones
Mis actuaciones se centran en las emociones, la creatividad y el sadismo. Generalmente son muy dinámicas: no hay tiempo para el aburrimiento.
También presto especial atención a la música, que a veces me permite enviar mensajes subliminales a mis sumisos.






